Palabras Sagradas: Advocación
¡Buenos días! Hoy vamos a hablar de una palabra nueva que tiene que ver con la Virgen María: esa palabra es advocación. Viene de un idioma antiguo, el latín, y significa llamar a alguien. Es como si fuera un título especial o una forma distinta de nombrar a la misma persona. Por eso hay tantos nombres de vírgenes, aunque en realidad siempre hablamos de la misma: María, la madre de Jesús. ¿Y para qué necesitamos tantos nombres si es la misma persona? Pensad en vuestra propia madre o padre. Vosotros los llamáis «mamá» o «papá», sus padres los llaman «hijos» y en el trabajo a lo mejor los llaman por su nombre. Es una sola persona, pero tiene distintos nombres dependiendo de con quién esté. Con María pasa algo parecido. A lo largo de los años, ella ha querido estar cerca de personas de muchos países distintos. Con cada «nombre» (la Virgen de las Viñas, la Almudena, de Guadalupe, de Fátima, la Moreneta...) es como si María se pusiera el traje típico de ese país. Lo hace para hablar el mismo...