MIRAR: Lou

¡Buenos días!
¿Te has fijado en lo que le ha pasado al protagonista de nuestra historia de hoy? ¡Ha hecho un gran cambio!
Al principio, no quería cambiar. Le costaba muchísimo devolver las cosas que había quitado sin permiso, y lo hacía un poco enfadado. Pero, ¿has visto qué pasó después? Cada vez que devolvía algo, todo a su alrededor mejoraba. Sus compañeros le daban las gracias y ¡hasta le daban abrazos! Al final, todo ese cariño hizo que él mismo se sintiera mucho mejor por dentro y quisiera ser un buen compañero de verdad.
Ese cambio tan bonito hacia los demás es justo lo que el papa León nos invitó a vivir el pasado sábado con este mensaje:

"¡Buscad todos en vuestros corazones este fuego del amor de Dios! [...] La presencia cercana de Jesús se percibe [...] cuando nos convertimos en mano tendida, abrazo fraterno, cuando buscamos oportunidades para servir a los demás y cuando buscamos cómo tocar la vida del otro [...] en su tristeza, en sus dificultades”.

Estas palabras del papa significan que tú también puedes ser esa "mano tendida" o ese "abrazo" para tus compañeros. Te animo a buscar ese calorcito bueno en tu corazón y pensar cómo puedes ayudar hoy: prestando un lápiz, acompañando a alguien que no tiene con quién jugar en el recreo, o animando a un amigo si lo ves un poco triste.

¡Que tengas un día genial!

Comentarios