APRENDER: Entrenamiento invisible
¡Buenos días! Hoy es un día marcado en el calendario de nuestro colegio, porque recordamos a la beata María Luisa Trichet, la gran compañera de aventuras de san Luis María de Montfort. Por ello, te voy a contar una historia de cuando ella era una niña, ¡casi de tu edad! Viajamos a la Francia de hace muchos, muchos años. María Luisa tenía unos diez años cuando su hermana mayor, Juana, tuvo una enfermedad que la dejó sin poder moverse de la cama. De la noche al día, Juana no podía ni siquiera coger un vaso de agua con sus propias manos. Los médicos no sabían cómo curarla y toda la familia pasó por unos años muy difíciles y de mucha preocupación. Durante este tiempo, mientras otros chicos salían a jugar después del colegio, María Luisa iba directa a la habitación de su hermana. Día tras día, año tras año. Aprendió a darle de comer con muchísima paciencia, a colocarle las almohadas para que estuviera más cómoda, a inventar juegos para hacerla sonreír y, sobre todo, a hacerle compañía. Fuer...