APRENDER: Escuchar es querer
Buenos días,
Vamos a imaginar una situación juntos:
Estás jugando con tus juguetes favoritos, construyendo algo con bloques, dibujando un dibujo superchulo o inventando una historia con tus amigos. Estás tan concentrado que casi no escuchas lo que pasa a tu alrededor. De repente… tu hermano, tu amiga o tu profe empieza a hablarte. Te dice algo importante, pero tú sigues jugando construyendo o dibujando mientras dices: "sí, sí", "vale". Pero de repente… ¡puf! Ya se te olvidó lo que te estaba diciendo, ¿verdad que te ha pasado alguna vez?
Estar concentrados en lo que nos gusta está muy bien, pero también es importante mirar, escuchar y prestar atención a las personas que tenemos cerca. Cuando lo hacemos, ellas se sienten importantes, y nosotros aprendemos cosas nuevas y vivimos momentos bonitos juntos.
- ¿Cuántas veces te pasa que dices “sí” pero luego no recuerdas lo que te dijeron?
- ¿Qué crees que pasaría si dejaras un momento tu juego o dibujo y escucharas de verdad a esa persona que te está hablando?
Estar atentos no es solo mirar u oír, es cuidar a los demás y cuidar de ti mismo. Cuando aprendemos a hacerlo, todo se vuelve más divertido y bonito: los juegos, las conversaciones y los momentos con la familia o en clase… Además, prestar atención a los demás nos hace estar más cerca de Jesús, porque a Él le encanta que te fijes en las otras personas. En realidad, cada vez que dedicas tiempo a alguien te conviertes un poco en Jesús: que siempre está ahí, atento, escuchando y dando amor.
Sé que cada vez que escucho con atención, en realidad estoy diciendo: "me importas, te dedico tiempo porque te quiero" y eso me acerca a ti, Jesús: ¡Quiero ser como tú!, por eso hoy quiero pedirte que me ayudes a no distraerme cuando alguien me habla, que me ayudes a mirarlo como tú le miras, a amarlo como tú le amas. Amén.

Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.