MIRAR: El espejo


Buenos días,
A veces, como Achuchón, nos miramos por fuera y por dentro y no siempre nos gusta lo que vemos, pero aprender a hablarnos con cariño cambia muchas cosas. Cuando nos decimos palabras buenas, el corazón se hace más fuerte y la tristeza pierde poder. 
  • ¿Qué palabra bonita podrías decirte hoy delante del espejo?
Gracias Jesús por mirarme siempre con amor, sobre todo los días que yo no me veo bien. Gracias porque nunca te cansas de susurrarme que soy valioso/a tal y como soy.

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