INSPIRARSE con: Mario Bros
¡Buenos días!
¿Conocéis a Mario? Es ese personaje de la foto con la gorra roja y bigote que siempre va saltando por mundos de colores. Mario tiene un secreto: siempre que encuentra una moneda o una estrella, se pone supercontento y grita: "¡Yuju!". Él no pasa de largo, él se da cuenta de las cosas buenas. A veces, nosotros vamos por el cole con un poco de prisa o despistados. Queremos los juguetes rápido y se nos olvida pararnos a mirar. Pero hoy os traigo un truco mágico para ser tan felices como Mario: aprender a decir "¡Gracias!".
Decir gracias es como cuando en un juego te dan una vida extra. Tu corazón se pone contento por dos cosas:
Porque tienes algo nuevo (un rotulador, un cromo o un trozo de merienda).
¡Porque sabes que alguien se ha acordado especialmente de ti y ha sido buena contigo! Y eso es lo más bonito del mundo.
- ¿Os habéis fijado en que a veces queremos los juguetes "¡ya de ya!" y muy rápido? Si vamos tan deprisa, ¿nos da tiempo a dar las gracias?
- Imagina que un amigo te ayuda a abrocharte el abrigo o te deja un sitio para jugar. ¿Cómo te sientes cuando le dices "gracias" y él te sonríe?
- Jesús nos enseñó que cada mañana es como un regalo sorpresa que Dios nos regala: el sol, los amigos, el recreo, comer, reír, aprender... ¿Qué es lo que más te gusta de este regalo?
La verdad es que hay un sinfín de cosas por las que podemos dar gracias cada día. Hoy os propongo un reto: cada vez que pase algo bueno (aunque sea algo pequeñito), no hagas como si no pasara nada. ¡Párate, asómbrate y di GRACIAS! ¡Ya verás qué bien se siente tu corazón y el de tus amigos!
.png)
Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.