TRANSFORMAR: La semilla invisible


¡Buenos días!
Imaginad que hoy cada uno de vosotros tiene una semilla invisible en la palma de su mano. Si esa semilla la tiramos al suelo y la pisamos, no pasará nada. Si la dejamos en un rincón oscuro y nos olvidamos de ella, se secará. Pero, si le buscamos un poquito de tierra, le damos agua y dejamos que el sol la caliente... ¡magia! Esa semilla se convierte en una plantita llena de vida.
Pues nuestro colegio, nuestro patio y nuestro planeta son exactamente como esa semilla. No son solo "sitios" donde estamos; son cosas vivas que necesitan nuestro cariño para brillar. A veces pensamos que la naturaleza es algo que está lejos, ya sea en la selva o en el fondo del mar. Pero la naturaleza es también el árbol del patio, el aire que respiramos y nosotros mismos. Por eso, cuidar la Tierra es la mejor forma de mimarnos a nosotros mismos.
  • ¿Cómo podemos cuidar mejor nuestro colegio?
  • ¿Por qué crees que formamos parte de la naturaleza?, ¿la necesitamos para algo?, ¿y ella a nosotros?
San Luis María de Montfort decía que "la verdadera sabiduría está en el corazón, no en la cabeza". Eso significa que ser sabio no es solo sacar buenas notas, sino entender que los pequeños gestos, en realidad, son los más importantes. Por ejemplo, cuando recoges ese papel del suelo aunque no lo hayas tirado tú; cuando tratas tu material y tu mesa con cuidado; cuando dejas tu sitio limpio para que el compañero que venga después se sienta feliz; y tantas otras maneras.

Esa forma de cuidar las cosas es lo que Jesús te invita a hacer cada día: a querer lo que te rodea y a ser amable con los demás. Él te ayuda a hacer que tu corazón sea como ese Sol que hace crecer la vida. Así que hoy, cuando salgas al recreo o estés en clase, recuerda que tú tienes el poder de cuidar nuestra casa. Con cada gesto pequeño, estás ayudando a que todo el colegio sea un lugar más feliz y lleno de paz.

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