EMOCIONARSE: Resignación


Buenos días
Hoy vamos a hablar de la resignación. ¿Sabéis qué es? Es esa voz pesada que nos dice: "Déjalo, ríndete, no vale la pena, ya lo has intentado muchas veces y no ha funcionado". Es lo que sentimos cuando se nos rompe un dibujo que nos ha costado mucho hacer y decidimos no volver a pintar; o cuando hacemos una tarea enfadados y de mala gana, solo porque toca hacerlo, aunque no quiera, o como cuando toca lavarse las manos o dejar de jugar. Seguro que alguna vez os habéis sentido así, ¿verdad?
Y por eso hoy quiero contaros una historia que le pasó a San Luis María de Montfort Resulta que san Luis María de Montfort y más de mil personas trabajaron muchísimo durante meses para construir una montaña preciosa con una cruz gigante para recordar a Jesús. ¡Fue un esfuerzo tremendo en equipo! Pero, justo un día antes de inaugurarla, el Rey de Francia ordenó destruirla entera. Meses de trabajo, a la basura en un segundo. ¿Os imagináis cómo estaba todo el mundo? Pues sí, unos lloraban, otros se enfadaron y otros se sintieron muy tristes por dentro. Pero ¿qué pasó con San Luis María?, ¿cómo reaccionó? Pues hizo algo muy diferente. Con mucha paz, reunió a todas aquellas personas y les dijo:

"Amigos, queríamos poner una cruz en esta montaña y nos lo prohíben. No pasa nada: vamos a plantarla en nuestro corazón. Allí dentro nadie la puede destruir y a Dios le gustará igual".

¡Guau! No se enfadó, ni se entristeció. Montfort tuvo mucha paz y confianza en Jesús. Porque sabía que, si confiaba en Jesús, Él convertiría todo eso en algo aún más bonito. Y cuánta razón tenía porque ¿qué era más importante? ¿Poner una cruz enorme y bonita en un monte?, ¿o que toda esa gente guardara esa cruz en su corazón para siempre?

Hoy, cuando algo te salga mal o te toque hacer algo que no te gusta, ¿intentarás buscar qué puedes aprender de eso? Atrévete a cambiar la queja de la resignación o del enfado por la confianza y la esperanza.

Comentarios