INSPIRARSE con: Sócrates


¡Buenos días!
Si os digo que hoy vamos a empezar la mañana con un examen, seguro que a más de uno le entra un cosquilleo en la barriga. Igual, solo de pensarlo, ya os estáis poniendo un poco nerviosos.
Es muy normal. A veces vemos los exámenes como un muro gigante que hay que saltar por obligación. Pero si lo piensas bien, un examen es solo una forma de mirar qué llevas dentro de tu mochila: sirve para ver qué cosas has aprendido muy bien y qué cosas necesitas repasar un poquito más para entenderlas del todo, ¿verdad?
Hace muchísimos años, un pensador llamado Sócrates dijo algo muy interesante:

«Una vida sin examen no merece la pena ser vivida».

Él pensaba que una vida sin hacernos preguntas es muy aburrida. Es como tener un juguete nuevo, lleno de botones y luces, y no sacarlo nunca de la caja para ver cómo funciona. Y tranquilos, Sócrates no quería que estuviéramos todo el día haciendo exámenes de mates o de lengua. Lo que quería decir es que, a veces, nos acostumbramos a vivir como si fuéramos robots. Actuamos en «modo automático». Hacemos las cosas porque sí, o porque lo hacen los demás, sin pararnos a pensar si realmente nos parece bien. Es como ser un personaje de videojuego al que siempre maneja otra persona con el mando.
  • ¿Qué es lo más divertido o raro que has hecho últimamente sin pensar, como si fueras un robot?
  • ¿Qué sientes al escuchar esta idea de hacernos más preguntas sobre nosotros mismos?
  • ¿Crees que si nunca piensas en lo que haces, dejas de ser el capitán de tu propio barco?
Examinar tu día no es echarte la bronca a ti mismo cuando te equivocas. Es, simplemente, aprender de lo que ha pasado para hacerlo mejor la próxima vez. Es apagar el modo robot y agarrar fuerte el timón de tu barco. Es parar un momento en el recreo o en casa para pensar por qué haces las cosas.

Hoy te invito a probarlo. Antes de irte a dormir, regálate un minuto de «examen» propio. Repasa las cosas que has hecho hoy, con quién has jugado y cómo te has sentido. Pregúntate: ¿estoy contento con lo que he hecho hoy o solo me he dejado llevar por los demás?, ¿hay algo que me gustaría hacer mejor mañana? Escríbelo en una libreta y ponte un pequeño reto. Ya verás qué cosas tan chulas pasan semana tras semana. Eres capaz, muy capaz de mejorar un poquito cada día. ¡Levántate y sigue por ese camino, que lo estás haciendo genial!

Que tengas un gran día.

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