Palabras Sagradas: Encarnación
¡Buenos días!
En esta Semana Laudato si', os propongo una palabra muy importante para entender por qué los cristianos cuidamos tanto el planeta. Esa palabra es «encarnación».
¿Qué significa "encarnación"? Significa que Jesús nació y se hizo humano, exactamente igual que nosotros. ¿Y qué tiene que ver esto con cuidar la Tierra y la Semana Laudato si'? Vamos a descubrirlo juntos.
Ya sabemos que la Tierra nos da el oxígeno para respirar, el agua para beber y la comida para crecer. Por eso tenemos que protegerla. Pero para los cristianos, la Tierra es también un gran regalo de Dios. Piensa en el mejor regalo que te ha hecho alguien a quien quieres mucho. Seguro que no lo rompes ni lo tiras por ahí, ¿verdad? Lo cuidas con mucho cariño para darle las gracias a esa persona.
Pero la historia no acaba ahí. Dios no se quedó lejos en el cielo mirando cómo vivimos. Él decidió venir a nuestro mundo. Eso es la encarnación: Jesús caminó por la misma tierra que tú pisas, bebió agua de los ríos y respiró este mismo aire. Imagina por un momento que tu persona favorita en todo el mundo viniera a jugar a tu parque y usara tus mismos columpios. Ese parque se convertiría de repente en un lugar superespecial, ¿verdad?
Pues eso mismo pasa con la Tierra. Al vivir Jesús aquí, la naturaleza entera se convirtió en un gran tesoro. Ya no es solo un sitio gigante de donde sacar madera, fruta o agua; es un lugar habitado por Dios, un lugar «sagrado».
- ¿Qué significa para ti que algo sea un gran tesoro o algo "sagrado"?
- ¿Habías pensado alguna vez que Jesús pisó esta misma tierra y respiró este mismo aire?
- ¿Cambiaría tu forma de tratar a los animales, a las plantas y a tus compañeros si recuerdas que todos somos parte de este regalo tan especial?
El lema de esta Semana Laudato si', nos pide pasar a la acción. El primer paso es cambiar nuestra forma de mirar el mundo. Porque no reciclamos o ahorramos agua solamente para no ensuciar. Lo hacemos porque nuestro planeta vale muchísimo. Así que hoy, cuando salgas a la calle, respires hondo o simplemente cuando abras el grifo para lavarte las manos, recuerda que formas parte de un regalo precioso: la Tierra. Dime, ¿qué pasaría si trataras la naturaleza como si fuera el mejor regalo del mundo? Te animo a probarlo hoy mismo.
¡Que tengas un buen día!

Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.