APRENDER: La linterna


¡Buenos días!
Imagina que tienes una linterna en la mano. Puede ser una linterna estupenda, de esas que dan una luz enorme, pero hay una cosa que necesitas hacer para que funcione: encenderla. Y para encenderla hay que pulsar un botón, ¿verdad? Así que solo tú decides si quieres encenderla o dejarla apagada.
¡Pero espera!, ¡porque todavía hay más! Aunque pulses el botón, si la batería está casi gastada, la luz será muy pequeñita. Y si la batería se acaba, por mucho que pulses el botón, la linterna no se va a encender.
Pues con nosotros pasa algo parecido. Hay días en los que tenemos mucha energía y estamos contentos, con ganas de jugar, de aprender y de estar con nuestros amigos y amigas. Pero otros días estamos cansados, preocupados o enfadados, y parece que nuestra batería está casi vacía.
Por eso necesitamos recargarla. ¿Y sabes qué cosas pueden ayudarnos? Que alguien nos dé un abrazo, jugar con nuestras amistades, hacer algo que nos gusta, que alguien nos ayude cuando tenemos un problema, ayudar nosotros a otra persona, pedir perdón cuando nos hemos equivocado, perdonar a alguien o pasar un rato con nuestra familia. Todas esas cosas y muchas otras pueden ayudarnos a recuperar nuestra energía y a sentirnos mejor.
  • ¿Qué cosas te ponen de buen humor y te llenan de energía?
  • ¿Qué cosas hacen que tu batería se quede casi vacía?
  • Cuando estás triste, cansado o preocupado, ¿qué necesitas para volver a sentirte bien?

Pero ahora viene lo más sorprendente. ¿Qué pasaría si te dijera que existe una fuente de energía que nunca se acaba? Una fuente a la que puedes volver una y otra vez a recargar tus pilas, ¿te imaginas? Pues para los cristianos, esa fuente es Jesús o, como dijo Él mismo: «Yo soy la luz del mundo». Ser amigo de Jesús es como conectarnos a una batería que siempre está disponible. Cuando hablamos con Él, cuando le contamos lo que nos preocupa, cuando le damos las gracias o cuando intentamos querer y ayudar a los demás, podemos descubrir que algo cambia dentro de nosotros. Jesús puede ayudarnos a tener más alegría, más confianza y más ganas de hacer el bien. Así que este curso puede ser un buen momento para conocer un poco más a Jesús y descubrir qué pasa cuando dejamos que su luz entre en nuestra vida. ¿Te atreves a probarlo?

Que tengas un buen día.

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