TRANSFORMAR: Visualiza

¡Buenos días!
Cierra los ojos unos segundos. Venga, haz la prueba, que no cuesta nada. Vamos a hacer un pequeño viaje con la imaginación. Quiero que pienses en un lugar de la naturaleza donde hayas estado este verano y te lo hayas pasado genial.
Puede ser la playa donde el agua estaba fresquita, esa montaña a la que subiste de excursión con tu familia, el campo en el pueblo de tus abuelos o un bosque lleno de árboles y animales…
Respira hondo e intenta recordar a qué olía ese lugar, cómo sonaba el viento, el agua del río o las olas del mar, mientras escuchamos esta música de fondo durante 2 minutitos:


Qué bonito, ¿verdad? La naturaleza tiene algo especial que nos recarga las pilas. Nos hace sentir pequeñitos al lado de una gran montaña, pero muy felices. Es como un regalo increíble. Y los cristianos creemos que no es casualidad. Pensamos que esta belleza es una obra de arte de Dios. Es como si Él hubiera escondido su firma secreta en cada atardecer, en cada flor y en cada paisaje para decirnos:

"Mira qué mundo tan alucinante he preparado para ti, disfrútalo y cuídalo".

Por eso, hoy te invito a que guardes esa alegría dentro de ti. A que des las gracias por esos paisajes tan bonitos que has visto y a que no te olvides de la naturaleza ahora que volvemos al colegio. Porque cuidar de nuestra "Madre Tierra" empieza por quererla y dar las gracias por todo lo que nos regala cada día.
¡Que tengas un buen día!

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