Palabras Sagradas: Fraternidad


¡Buenos días!
Hoy descubrimos una palabra que quizá no utilizamos todos los días: fraternidad.
Suena un poco complicada, pero su significado es muy bonito. Fraternidad quiere decir que entendemos que todos formamos parte de una misma familia humana, que todas las personas merecen respeto y que no estamos hechos para vivir pensando solamente en nosotros mismos.
Esto no significa que todos tengamos que ser mejores amigos. Ni tampoco que siempre pensemos igual. Significa que, aunque seamos diferentes, podemos tratarnos con cariño, ayudarnos y hacer sitio a los demás.
Jesús vivió así. Se acercaba a personas a las que otros ignoraban, escuchaba a quienes nadie quería escuchar y hacía sentir importantes a quienes se encontraban solos.
  • ¿Cómo podemos demostrar fraternidad en el patio y en el aula?
  • ¿Qué diferencia hay entre ser amigo de alguien y tratarlo con respeto?
  • ¿Hay alguien a quien podríamos ayudar a sentirse parte del grupo?
Como ves, la fraternidad no es solo una palabra bonita: se nota en lo que hacemos y en cómo tratamos a los demás. Y es que no siempre resulta fácil acoger a todo el mundo, ¿verdad? Cada persona es diferente y, a veces, esas diferencias pueden hacernos sentir incómodos o incluso provocar que rechacemos a alguien sin conocerlo bien. Es en estos momentos cuando podemos pedir a Jesús que nos ayude a mirar a las personas como Él las miraba. Para hacerlo, te invito a repetir conmigo:

Hola, Jesús,
Gracias por este nuevo día.
Gracias porque quieres a todas las personas
y nos enseñas a tratarnos como hermanos.
Yo también quiero aprender a mirar así a los demás.
Ayúdame a quererlos y respetarlos,
a hacer sitio a quien se siente solo
y a tratar a cada persona como tú lo harías.
Gracias por acompañarme en este camino.
Amén.

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